POESÍA

Bosque
Angel González

bosqencantCruzas por el crepúsculo.
El aire
tienes que separarlo casi con las manos
de tan denso, de tan impenetrable.
Andas. No dejan huellas
tus pies. Cientos de árboles
contienen el aliento sobre tu
cabeza. Un pájaro no sabe
que estás allí, y lanza su silbido
largo al otro lado del paisaje.

El mundo cambia de color: es como el eco
del mundo. Eco distante
que tú estremeces, traspasando
las últimas fronteras de la tarde.

 


 

Ritmo de Otoño
Federico García Lorca
(Libro de Poemas, 1921)

Otoño
Soportamos tristezas
al borde del camino.

Sabemos de las flores de los bosques,
del canto monocorde de los grillos,
de la lira sin cuerdas que pulsamos,
del oculto sendero que seguimos.

Nuestro ideal no llega a las estrellas,
es sereno, sencillo:
quisiéramos hacer miel, como abejas,
o tener dulce voz o fuerte grito,
o fácil caminar sobre las hierbas,
o senos donde mamen nuestros hijos.

El otoño ha dejado ya sin hojas
los álamos del río.

Otoño
El agua ha adormecido en plata vieja
al polvo del camino.
Los gusanos se hunden soñolientos
en sus hogares fríos.

El águila se pierde en la montaña;
el viento dice:
Soy eterno ritmo.
Se oyen las nanas a las cunas pobres,
y el llanto del rebaño en el aprisco.

La mojada tristeza del paisaje
enseña como un lirio
las arrugas severas que dejaron
los ojos pensadores de los siglos.

 


 

Amo nuestros rincones
JA Artze “Harzabal”

 

Rincones

Maite ditut
maite
gure bazterrak
lanbroak
iskutatzen dizkidanean
zer iskutatzen duen
ez didanean ikusten usten
orduan hasten bainaiz
izkutukoa…
nere barruan bizten diren
bazter miresgarriak
ikusten.

Amo
nuestros rincones
cuando la niebla
me los esconde
cuando no me deja ver
qué es lo que oculta
pues entonces comienzo a desvelar
lo escondido…

Aquellos rincones maravillosos
que empiezan a surgir
dentro de mí.


Plantando el árbol
(Poesía infantil) Gabriela Mistral

arbolGab3

Abramos la dulce tierra
con amor, con mucho amor;
es éste un acto que encierra,
de misterios el mayor.

Cantemos mientras el tallo
toca el seno maternal.
Bautismo de luz da un rayo
al cono piramidal.

Le entregaremos ahora
a la buena Agua y a vos,
noble Sol; a vos, señora
Tierra, y al buen Padre Dios.

El Señor le hará tan bueno
como un buen hombre o mejor;
en la tempestad sereno,
y en toda hora, amparador.

Te dejo en pie. Ya eres mío,
y te juro protección
contra el hacha, contra el frío
y el insecto, y el turbión.

A tu vida me consagro;
descansarás en mi amor.
¿Qué haré que valga el milagro
de tu fruto y de tu flor?